Diseño y experiencia UX
Actualizamos interfaz, jerarquía visual, navegación y llamadas a la acción para que la web explique mejor quién eres y facilite cada decisión del usuario.
Rediseñamos páginas web que se han quedado atrás en imagen, experiencia, velocidad o tecnología. Conservamos lo que aporta valor y replanteamos lo que hoy limita a tu negocio.
Un buen rediseño mejora la forma en la que tu empresa se presenta, cómo navegan los usuarios, cómo convierte la web y cómo responde técnicamente a las exigencias actuales.
Actualizamos interfaz, jerarquía visual, navegación y llamadas a la acción para que la web explique mejor quién eres y facilite cada decisión del usuario.
Revisamos estructura, recursos, plugins, imágenes, código y comportamiento responsive para mejorar velocidad, estabilidad y experiencia en cualquier pantalla.
No rediseñamos a ciegas. Analizamos URLs, contenidos, enlazado y páginas con valor para conservar señales SEO y mejorar la arquitectura cuando sea necesario.
Aprovechamos el rediseño para actualizar componentes, simplificar mantenimiento e incorporar nuevas funcionalidades, automatizaciones o integraciones si el negocio lo necesita.
Una página puede estar online y, al mismo tiempo, estar restando credibilidad, dificultando la navegación o frenando oportunidades comerciales.
Analizamos tu web y te decimos qué cambiaríamos →Tu web ya no representa el nivel actual de la empresa, la marca ha evolucionado o la competencia transmite una percepción más sólida y actual.
Textos demasiado pequeños, botones incómodos, formularios largos, imágenes desproporcionadas o una estructura que obliga al usuario a esforzarse.
Cuando los usuarios llegan y no llaman, no escriben, no compran o no entienden rápidamente la propuesta de valor, el problema puede estar en la experiencia.
Dependencias antiguas, plugins innecesarios, errores, una administración complicada o una base técnica que hace costoso cualquier cambio.
Nuevos servicios, mercados, públicos o prioridades comerciales necesitan una estructura de contenidos diferente a la que se planteó años atrás.
URLs con valorIdentificadas antes de migrar
✓Contenido útilSe conserva y reorganiza
✓Puntos de fuga UXDetectados y priorizados
✓Base técnicaRevisada antes de decidir
✓Historial, URLs posicionadas, contenidos, formularios, analítica, enlaces, funcionalidades y datos. Todo eso se revisa antes de decidir qué se mantiene, qué se mejora y qué debe desaparecer.
Rediseñar no es resetear. Nuestro objetivo es evolucionar la web sin tirar por la borda el valor digital que ya has construido.
Trabajamos el rediseño como un proyecto de evolución: analizamos, priorizamos, diseñamos, migramos y validamos antes de publicar.
Revisamos web actual, tecnología, contenido, UX, SEO, analítica y necesidades de negocio.
Definimos qué conservar, qué eliminar, qué reorganizar y qué nuevas oportunidades incorporar.
Replanteamos navegación, jerarquía, mensajes, llamadas a la acción y diseño visual.
Maquetamos la nueva experiencia y optimizamos la base técnica para que sea rápida y mantenible.
Trasladamos contenidos, configuramos redirecciones y preservamos los elementos que deben mantenerse.
Comprobamos responsive, formularios, SEO técnico, indexación, rendimiento y funcionamiento antes del lanzamiento.
El rediseño correcto distingue entre lo que está obsoleto y lo que sigue funcionando. Así podemos modernizar la experiencia sin sacrificar activos útiles del proyecto anterior.
Podemos trabajar desde una renovación visual profunda hasta una reconstrucción técnica completa, siempre manteniendo el foco en negocio, usuario y posicionamiento.
Modernizamos imagen, estructura, propuesta de valor y captación de contactos.
Revisamos tema, maquetación, plugins, rendimiento, administración y experiencia.
Mejoramos catálogo, ficha de producto, navegación, compra, confianza y conversión.
Rediseño visual y funcional sin perder de vista catálogo, pedidos, clientes y SEO.
Reordenamos procesos y pantallas para que tareas complejas resulten más claras.
Analizamos si conviene evolucionar la base actual o reconstruirla manteniendo contenidos y URLs clave.
Una web puede ser visualmente atractiva y seguir fallando en lo importante. Por eso trabajamos diseño, contenido, navegación, conversión, SEO y tecnología como una misma experiencia.
Definimos qué queremos mejorar y comprobamos el resultado. No prometemos una cifra universal: cada proyecto parte de una situación diferente y tiene objetivos distintos.
Velocidad y Core Web VitalsComparamos el rendimiento técnico antes y después.
ConversiónRevisamos contactos, ventas, registros o acciones relevantes.
ComportamientoAnalizamos navegación, interacción y páginas clave.
SEOControlamos indexación, errores, URLs y evolución orgánica.
Estas son algunas de las dudas habituales cuando una empresa quiere actualizar su web sin perder el trabajo realizado durante años.
Cuéntanos qué quieres mejorar →Un rediseño puede afectar al SEO si se cambian URLs, contenidos, enlazado o estructura sin planificación. Por eso revisamos previamente las páginas con valor, definimos redirecciones cuando son necesarias y controlamos la indexación antes y después del lanzamiento.
No necesariamente. Depende de la calidad de la base actual. En algunos proyectos se puede conservar parte de la tecnología y renovar diseño y estructura; en otros es más eficiente reconstruir la web manteniendo dominio, contenidos y URLs relevantes.
Sí. Primero analizamos qué contenido sigue siendo útil. Podemos reutilizarlo, reorganizarlo y mejorarlo para adaptarlo a la nueva estructura y a una comunicación más clara.
Sí. Trabajamos con WordPress, WooCommerce y PrestaShop, entre otras soluciones. Analizamos versión, tema, módulos, plugins y estado técnico para decidir el enfoque más adecuado.
Sí. El comportamiento responsive forma parte del rediseño. Revisamos navegación, tamaños, jerarquía, botones, formularios, imágenes y rendimiento en pantallas pequeñas.
Sí. El rediseño puede ser un buen momento para incorporar áreas privadas, automatizaciones, integraciones, nuevas formas de captación, ecommerce u otras funcionalidades que respondan a la situación actual del negocio.
Depende del tamaño de la web, número de contenidos, tecnología actual, complejidad de la migración y nuevas funcionalidades. Antes de empezar definimos alcance y planificación para que el proyecto tenga fases claras.
Enséñanos tu web actual. Analizamos qué merece conservarse, qué necesita cambiar y cómo plantear una evolución con sentido.